Monosílabas

Solo un impulso
un duende saliendo por los corredores del patio.
Inflo algún sueño al compás de una sonrisa
extranjera
como ese ritmo incierto
respirándome entre contracciones musculares.

Un impulso
y la vida se me sale por la boca
el cúmulo del tiempo postergado
¿En que momento tiré de la cuerda?

Sola con los restos de sus flujos
vacía del enigma tan inmenso
que vacila cual piltrafa entre las sobras de un banquete.

Corredores duendes
esfinges de poeta
desdentada razón de madrugada
flor desabejada
ciclos sin reversos
madeja de ayeres esculpidos con tu ausencia
enredos sin nombre,
hilos que se trazan por placer de la fricción.

Piensas que rapto, que muerdo, que aúllo
que extiendo el aliento para turbar tus nubes…
mientras solo puedo tragar monosílabas saladas,
distraerme con la velocidad de un duende
con la velocidad de las imágenes que imprimes en mis nadas
para inventar un instante
de ínfimos cráteres abriendo lunas
creando vértigos, dilatando días
diafragmas
donde envolver la vida que se escapa









2 comments:

AnaR said...

Siempre he creido que las monosílabas son la aniquilación de la expresividad,la rutina del lenguaje...
Me ha erizado algo,la piel, este poema.

Un abrazo

Javier Herque said...

Somos impulsos empujándose en la cola del pan, somos bridas que se empujan…estorban…anudan…deshilachan sin darnos cuenta de que la vida no se detiene ni en las señales de stop y cuando desordenamos los adverbios de tiempo y desempolvamos los monosílabos de charol…entonces somos marionetas de un balance que nos deja la boca con sabor a “pudosermejor”…pero entonces ya es tarde excepto para leer tus “impulsos”

Beso.