Sin

yo sé, se sabe
que no sé, que no sé
que no sabes
que transcurre
..................y ocurre
aunque nada pase
aunque nada sepa
de ese instante ambiguo
de ese toque impalpable entre mis dedos
de horizonte
y… será que todo es, o no es
la forma de mantener se en pié de camino
tener camino
ese
se, no sé
arrugando el horizonte hasta el
punto
en el que escribo.



Cuerpo Río


Yo fui río también
y mis aguas cansadas huyeron
y yo me agosté
(Chabuca Granda)


Una fecha
número en la superficie del tiempo
olas
....... de horas
sonando en
el eco rumiante de mi vida.

Voy corriente
abajo
hurgando en las orillas
curvas serpenteantes del
tiempo.

El sonido de una piedra
al caer sobre la ruta de agua
me enamora

choque de tiempos
densidad aparente de otro cuerpo
cayendo sobre el mío

río

Piedra, calles, nombres
sucesión de partículas
fingiendo unidad

Cuerpo Rio
Cuerpo Piedra

imposible reunión
de texturas
.....suenan furiosas mis aguas
al estrellarse en tu
.....opacidad de piedra

caes
pesas

en la gravedad de un toque en superficie

Sólo el sonido arrasa
nuestra sustancia imposible

Cuerpo Río
recorriendo los bordes del tacto
¿Dónde una llanura para reposar mis aguas?

¿Dónde tu, Cuerpo Piedra?

Compacto peso
ardiendo al sol
....... humedeciéndote a mi paso
tú
que solo sabes caer
para salpicar de instantes
mis fechas mojadas
insaciables
..........moribundas





Cuanticum

Nace el mundo
las piernas abiertas
pujando los días
desgarrando al tiempo.
La luz
se da
hacia la sombra
que
cede
envolviendo la luz.

Se-dan-dos
en el mundo
de piernas abiertas
sedando al ser desgarrado
parido eternamente
en un charco azul.





Balbuceo

Las palabras son pedazos de cuerpo
con los que pago esta insistencia.
Sola con la lengua
asisto al desvanecimiento del dueño
de los nombres.
Balbuceo.
Me atoro, carraspeo
sueno, toda, sueño.
con las manos sueltas,
tanteo el
deseo.



Anatomía de la letra

El camino de los dedos es el camino
la tinta sube por mis venas, ejercicio material. Descompresión.
Toca esta línea hasta sentir la punta del dedo en tu espalda.
La oreja en la tierra. la nariz en el muro.
Gata-ando hasta encontrar la textura del músculo,
el salto felino hacía la presa.

Poema me tientas, me tocas, aprietas.
Llevo horas viendo pasar letras que no escribo por el lienzo plegado de mi mente.
Llevo noches que aúllan entre silencios.
Grito desde mi escondite.

No
ya no

Me arrastro como un animal hambriento

va, va, va vamos por los muros derribados,
el papel arrugado, la palma de mi mano.
La huella
digital es la escalera
la brocha y el suspiro

deslizándose cuando caiga ese instante…


ella recorre una línea desde mi garganta
hasta la punta de los dedos.
Cuerda afinada haciendo surgir algunas voces,
en mi cuerpo de ecos y madera.






Batalla Final

Esta hora tiene sabor a recuerdo
a fugacidad.
Caen de mis brazos
la casa y el balcón con margaritas
el ladrido fiel de mi perro
el sol de Lima y sus orillas
caen mis manos
la tensión de mis músculos
arrugo un tiempo que no es
mio

La duración es una batalla
que no puedo sostener

Caigo en el espacio que tejí
a mis huesos
para emprender la soledad de la metáfora
sólo hace falta
pudrir los pasos en silencio
arañar las paredes del cuarto

en medio de palabras que modulo para
hacer cuerpo en el eco
canto
hartazgo en el camino de mi boca

Caigo enamorada,
de sus sílabas sincopadas
del músculo saboreando ningún significado
caigo en
la humedad de la lengua
entreverada en
la superficie blanca
que lame

besa, respira
gotea sudor.

Afino el instrumento,
naufrago en silencios sostenidos
la duración es una batalla
a la que me entrego

con una puntada
al borde
del silencio.



insomnio

Quién dijo
la luz está apagada
y el día corresponde a la ingrata circularidad del tiempo.
Las clases de ciencias y la exacta partitura de mi madre
no bastan.
No me basta la comida bien hecha
la casa arreglada
los días sin tregua
No bastan

Basta

Insisto en el instante
En el anhelo
Imposible
Insisto sin embargo
Ciega,
como una bestia sin pasado
muestra sus heridas.

Las cicatrices no son signo
son carne rota
deshilvanada
Mal amada, mal tomada.
Las heridas son sangre que no escribe

olor que quema y atraganta
texturas innombrables a mi piel.

Insisto

¿Dónde has puesto tu deseo? Preguntó ella
Mientras recorría pedazos de sábana.

Respira, nadie te escucha
Sólo esta bestia que acecha de madrugada
la cavidad sombría
el pecho inflamado
de lágrimas y baba, absurda
ciega.